Los Centros Educativos Vicencianos son escuelas católicas, dirigidas por las Hijas de la Caridad, que inspiran su acción educativa en el Evangelio y en el espíritu de sus fundadores: Vicente de Paúl y Luisa de Marillac. Basan sus esfuerzos en la integración de los alumnos, la sensibilidad por los necesitados y la valoración del saber como medio para servir mejor.

La Compañía de las Hijas de la Caridad, es una Comunidad Internacional fundada por San Vicente de Paúl y Santa Luisa de Marillac en el siglo XVII, más concreto en 1633. San Vicente y Santa Luisa se sintieron interpelados por Jesucristo para participar en su vida y misión. Ambos descubrieron la pobreza material y espiritual del pueblo y de intentar remediarla mediante su entrega a Dios sirviéndole en los pobres. Este Carisma personal de San Vicente y Santa Luisa se expresa y despliega en un espíritu que nos ha trasmitido a todos los Vicencianos.

La enseñanza se inscribe en los orígenes de la Compañía. Y es que tanto San Vicente como Santa Luisa pronto se dieron cuenta de la ignorancia de adultos y niños y están convencidos de que el analfabetismo es una forma real de pobreza. Hoy las Hijas de la Caridad, fieles al espíritu de los Fundadores, trabajan en el mundo de la Enseñanza con jóvenes y niños, haciendo realidad "La escuela cristiana Vicenciana".

En 2005 recibieron el PREMIO PRÍNCIPE DE ASTURIAS DE LA CONCORDIA como reconocimiento a su labor por "su excepcional tarea social y humanitaria en apoyo de los desfavorecidos, desarrollada de manera ejemplar durante casi cuatro siglos, y por su promoción, en todo el mundo de los valores de la justicia, la paz y la solidaridad".